Tai Chi


El Tai-chi nace de la filosofía taoísta que busca la integración del hombre en la naturaleza y la evolución del hombre hacia la bondad y sabiduría. He intentado acercarme a esta manera de vivir en mi día a día, y de las cosas que más me llenan,  sugiero:

Acercarse al naturismo en hábitos y alimentación: vive en el campo, cultiva un huerto, come productos naturales, disfrutar de los baños en el mar o ríos, practica senderismo y contempla la belleza natural.

Fluye con los acontecimientos: saca la enseñanza a lo que nos sucede siendo positivo y sabiendo que vivimos para aprender y evolucionar, se flexible mentalmente y respetuoso.

Cultiva el amor universal; da importancia a la amistad e intenta beneficiar a todas las personas aportando cosas nuevas en su vida,  aunque sea solo una sonrisa.

Se sincero, humilde y sencillo valorando la tranquilidad sin ansiedad por tener mas cosas materiales.


MUÉVETE COMO EL AGUA

El Tai-chi exalta lo flexible y blando frente a lo rígido y duro. Por ejemplo; la caña verde de bambú que cuando sopla el viento no llega a romperse porque se adapta. O el agua que se filtra por todos los huecos y vence obstáculos llegando a todas partes.

Nosotros tenemos que fluir como el río, adaptándonos a los cambios, siendo física y mentalmente flexibles.

Los movimientos de Tai-chi están ligados como si fueran  solo uno, sin interrupción, relajando nuestro cuerpo y mente, en armonía con la respiración.

Practicando tendremos la sensación de continuo movimiento y nos encontraremos tranquilos y relajados en esta continua adaptación.

Esta meditación en movimiento produce un bienestar donde la mente y  emociones no se estancan y  liberan  energías retenidas no saludables.


SE COMO UN NIÑO

Cuando vivimos el instante presente sin los miedos del pasado ni las preocupaciones por el futuro nos quedamos totalmente conscientes de lo que hacemos, liberándose nuestra mente y emociones, como un niño que juega sin complicarse.

La vida no debería ser una serie de pautas fijas de comportamiento sino una experiencia creativa en la que nosotros construimos la realidad creando momentos en los que  se nos permita dar amor,  expresarnos y evolucionar plenamente.

En la práctica del Tai-chi tenemos que jugar con el movimiento experimentando con nuestro cuerpo, equilibrio, respiración y relajación. Debemos  tener la mente abierta como un niño que aprende algo nuevo. Así practicaremos un Tai-chi vivo lleno de sentimiento.

 


LOS OPUESTOS-COMPLEMENTARIOS

La polaridad que existe en todos los fenómenos naturales y seres vivos: protones y neutrones, noche y día,  hombre y mujer se manifiestan en la tabla de Tai-chi de las siguientes maneras:

Nos movemos con una energía suave y relajada, sin tensar músculos ni articulaciones,  y al mismo tiempo fuerte gracias al impulso de todo el cuerpo y su peso.

Cambiando continuamente el peso de una pierna a otra. La pierna con peso es yang y sin él ying.

Acompasando los movimientos con la respiración. La inhalación es yang y la exhalación es ying.

En el movimiento (yang) hay quietud (ying). Los movimientos son lentos y producen un estado de quietud dentro de la acción.

 


EL TAI-CHI COMO ARTE MARCIAL

Todos los movimientos de Tai-chi son defensas y ataques muy inteligentes que conseguirían neutralizar a un adversario. Como la fuerza reside en el control de la energía y la relajación es un arte marcial interno. El Tai-chi te hace más sensible y seguramente podrás evitar intuitivamente cualquier enfrentamiento. En nuestra vida tenemos enfrentamientos verbales y energéticos donde tenemos que aplicar "lo suave vence a lo rígido". Sabiendo manejar nuestros egos nos evitaremos muchos disgustos.

 Las artes marciales  son caminos de desarrollo personal en las que luchamos contra lo que no nos  gusta de nosotros mismos: miedos, egoísmo, sentimientos o pensamientos negativos, enfermedad...

Nuestro contrincante  somos nosotros mismos, todo lo que nos aleja de la plenitud  espiritual.


LA RESPIRACIÓN

"Se puede vivir dos meses sin comida y dos semanas sin agua, pero solo se puede vivir unos minutos sin aire"

El aire contribuye al equilibrio bioenergético del ser humano y es el principal suministro de energía junto con el alimento. Para gozar de buena salud debemos respirar profundamente usando el diafragma. La respiración correcta refuerza el suministro de energía vital.

Los pulmones no pueden introducir y expeler aire por si solos, necesitan los músculos que rodean los pulmones y el diafragma con sus movimientos de expansión y contracción. De niños todos respiramos usando el diafragma pero en la edad adulta debido al sedentarismo y al estrés se suele pasar a una respiración superficial.

 Con la respiración profunda, lenta y regular que se practica en Tai-chi obtenemos los siguientes beneficios:

1        Aumento de la capacidad pulmonar, entra en los pulmones mayor cantidad de aire ya que son más grandes en su parte inferior.

2       La inspiración proporciona oxigeno a todas las células, desintoxicando y renovando los tejidos.

3       Cuando el diafragma se desplaza arriba y abajo durante la respiración  proporciona un masaje a los órganos internos y aumenta la circulación de la sangre y la energía.

4       Mejora el rendimiento cardíaco reduciendo la presión arterial ya que el diafragma estimula la circulación sanguínea de los órganos actuando como un segundo corazón.

5       Se sentirá más tranquilo y sereno ya que ayuda a controlar la mente y las emociones. La respiración es el puente entre mente y cuerpo, es la única función vital autónoma que la mente puede controlar de forma consciente.

6       Estimula las secreciones glandulares.

7       Al introducir mas oxigeno alcaliniza el torrente sanguíneo  haciéndonos menos propensos a la enfermedad.

8        Activa la respuesta de desintoxicación y la inmunitaria en todo el cuerpo porque pone el sistema nervioso en el modo curativo parasimpático.

9        Captas mas iones negativos del aire que neutralizan los radicales libres que son una de las causas del envejecimiento.

Debemos intentar practicar Tai-chi en espacios abiertos con aire puro donde los iones negativos fluyan libremente desde el polo yang positivo de la atmósfera al polo ying negativo de la tierra. Todos los seres vivos situados entre ambos polos actuamos como conductores de esta energía.

CONSEJOS PARA LA PRÁCTICA

10   Practica con ropa transpirable: algodón, lino... En lugares donde haya mucha energía como playas, parques y montañas. Evita los lugares fríos y húmedos ya que al relajarte tus poros se abren siendo más vulnerable.

11   Lleva la espalda muy recta estirando el cuello como si la cabeza se suspendiera  desde la coronilla al cielo por un hilo.

12   Relaja los hombros dejándolos abajo durante los movimientos. Los codos casi nunca se estiran del todo para no bloquear la articulación.

13   Coloca bien los pies en la dirección correcta y fíjate que las rodillas estén encima de los dedos sin  pasarlas más adelante para que no se dañen.

14  Practica en superficies duras y lisas donde es más fácil el equilibrio y no se cansan mucho las rodillas.

15   Intenta que la práctica se convierta en una autodisciplina igual que la ducha o lavarse los dientes. Olvídate del tiempo y disfruta regalándote un rato para ti mismo, estar en paz, tranquilo y sereno.

16  Evita las distracciones tratando que tu mente se concentre en la respiración y el movimiento.

17  Acompasa los movimientos a la velocidad de tu respiración tratando de que ambos sean lentos y uniformes sin alteraciones ni detenciones. Considera toda la tabla como un solo movimiento.

Acompaña la práctica de Tai-chi con ejercicios de estiramientos, gimnasia para articulaciones y Chi-kung y será mucho más completa y beneficiosa para la salud integral.